Salidas profesionales

Un objetivo esencial de la titulación es la formación de profesionales polivalentes con una perspectiva multidisciplinar, que puedan adaptarse a las continuas innovaciones tecnológicas. La formación recibida por el Ingeniero Informático le permite adquirir las habilidades propias para el ejercicio de la profesión de Ingeniero. Las actividades desarrolladas por los ingenieros informáticos constituyen piezas clave en la estrategia de las empresas y organizaciones para posicionarse en el actual mercado competitivo, incrementar su productividad e integrarse en la sociedad digital. La titulación de Ingeniería Informática forma a los estudiantes, entre otras, en las siguientes áreas:

  • Desarrollo de sistemas informáticos destinados al ámbito de la gestión y planificación empresarial, la producción y organización industrial.
  • Dirección y gestión de proyectos informáticos.
  • Consultoría informática tanto técnica como estratégica.
  • Diseño de sistemas web: comercio electrónico, enseñanza electrónica, gestión de relaciones con los clientes (CRM), etc.
  • Diseño de sistemas, protocolos y servicios de telecomunicaciones.
  • Seguridad e integridad de los sistemas informáticos y las comunicaciones.
  • Diseño de sistemas digitales y basados en microprocesadores.
  • Programación de aplicaciones que requieran técnicas de ejecución paralela, concurrente, distribuida y de tiempo real.
  • Computación de altas prestaciones para trabajar con grandes volúmenes de datos.

La importancia que en la actualidad tienen las tecnologías de la información y las comunicaciones en todos los aspectos de nuestra vida, hace que el perfil profesional de los titulados en Ingeniería Informática sea de altísimo interés y de amplia demanda en todos los sectores, entre otros:

  • Centros de cálculo y departamentos de informática o tecnología de cualquier tipo de empresas o administración publica.
  • Tecnologías de la información y las comunicaciones.
  • Empresas de negocio electrónico.
  • Entidades financieras.
  • Industria: automatización, monitorización, planificación, control de calidad, etc.
  • Simulación digital: cine, juegos, publicidad, mundos virtuales, etc.
  • Empresas de consultaría.
  • Compañías de producción de sistemas electrónicos.
  • Docencia, investigación, desarrollo e innovación.